Tenemos dos maneras de poder distinguir entre tipos de nórdicos: por materiales o por su utilidad.
Entre los materiales de los que esté relleno un nórdico podemos diferenciar:
- Sintéticos: hechos con microfibra o algodón, son mucho más económicos que sus competidores naturales. Además, se secan mucho más rápido y recuperan la forma de manera muy sencilla, además de estar recomendados para personas con alergias, ya que evitan la aparición de ácaros.
- Naturales: normalmente, estos nórdicos están rellenos de plumón o de plumas. Entre sus ventajas podemos ver que son mucho más cálidos, porque retienen mucho mejor el calor corporal. También son más transpirables, aunque por el contrario suelen estar desaconsejados para personas que sufren alergias.
Asimismo podemos diferenciar los nórdicos por su funcionalidad:
- Ajustables: se amoldan perfectamente a la forma de la cama, por lo que son más sencillos de poner.
- Colcha edredón: se usan simplemente para cubrir más espacio, por lo que retienen mucho mejor el calor corporal. Suelen cubrir cada falda de cama hasta el suelo.
- Confort: son nórdicos mucho más ligeros, que gracias a su menor gramaje son perfectos para el verano.
- Edredón nórdico: son nórdicos especiales que tienen la ventaja de venir con funda incorporada. Son los más recomendados para climas muy fríos.
- Duvet: se trata de un tipo de nórdico al que no se le puede sacar el relleno de fibra, ya que está cosido por todas sus partes. También se le puede añadir una funda de duvet para decorar este tipo de nórdico.